Día que amenazaba con lluvia y que al final lo consiguió, pero vamos con lo importante, que es la historia de la etapa.
Salida a las 9h 30' desde Las Mestas en dirección a Tremañes de un grupo mas reducido que el día anterior, para continuar, siempre en grupo casi compacto, hacia Tabaza, y Los Campos, donde el grupo se estiro un poco mas, pues como casi siempre, hay alguno que tiene ínfulas de pro aunque sea un globero como los demás. De nuevo reunificación en la recta de Cancienes, hasta el comienzo de la subida a La Miranda, donde cada uno puso el ritmo que mas le convenía, yo por mi parte me quede con Gilberto, Tomas y Óscar y la cosa mas estraña desde que salgo con mi amigo Carlos en bici (el anticontador) por primera vez un ataque para llegar a la altura de Carlos Reina y dejarlo detrás, una vez acabada la zona mas dura, de nuevo nos reunimos el cuarteto de cola con los dos Carlos y Joaquín que nos estaba esperando, para hacer la baja y el tamo de enlace hasta Lugones, donde pararíamos a avituallar. Una vez el cuerpo se repuso, algunos mas que otro, pues el compañero Óscar se zampo un estupendo bocata, reanudamos la marcha con dirección a Viella, la rotonda de los soldaos y Noreña, donde dado el cariz que estaba tomando el cielo, cada vez mas negro se ponía, decidimos recortar la etapa y girar hacia La Madera en vez de continuar hasta Pola de Siero, para subir por Muncó y parece que medio acertamos, pues nada mas empezar el llano que lleva a La Madera, comenzamos a sentir una, con perdón, asquerosa niebla que luego se convertiría en mas asquerosa lluvia. Al llegar al comienzo de la subida, de nuevo, cada uno puso su ritmo y subió como mejor pudo y como se ve en las únicas fotos que tenemos de esta etapa, ( como para parar a sacarlas con la que estaba cayendo) este se vio cortado por una manifestación-barrera en el puente de Arniella, en contra del trazado de una línea de alta tensión (queremos luz, pero que los postes los pongan en casa del vecino) lo cual nos obligó a echar pie a tierra y cruzar la barrera de personas con la bicicleta de la mano. Superado el obstáculo, continuamos la marcha con mas pena que gloria, por la que estaba cayendo, yo llegue al alto en compañía de Tomas y Carlos y decidimos aminorar la marcha a la espera de que hiciera lo propio Gilberto. Como el suelo estaba "Jabón Nenuco" como diría el ex ciclista/cronista deportivo/alcalde, Toño Linares, yo tomé todas las precauciones posibles, para no dar con los huesos en el suelo. En la bajada nos paso un grupo, encabezado por el ex futbolista Uría, para el que parecía que la carretera estaba seca.Llegada de los integrantes del trío, formado por Tomas, Gilberto y el miedoso (yo mismo), a la altura de FRUASA, donde esperaban Carlos y Joaquín, tampoco se podía esperar que estuviese nadie mas, para sin detenernos continuar el resto de la etapa, calados hasta los huesos y cabreados por tener que ponernos a limpiar la bicicleta, algunos al llegar a casa y otros por la tarde, aunque algún guarro, seguro la dejo como la tenía.
Fin de ruta y con ganas de que llegue de nuevo el fin de semana, para compartir ruta con los amigos, eso es para mi el cicloturismo, cada uno lo entienda como quiera.
Las imágenes están sacadas de La Nueva España y de El Comercio del día 25/04/2011, por si le interesa a alguien














